Se trata de la última campaña de Caixa Galicia antes de fusionarse con Caixa Nova. Una idea que abanderó una auténtica energía social emergente, de la que todos los gallegos habíamos de ser partícipes: sólo juntos, con unión, esfuerzo y muchas ganas, podremos seguir creciendo.
Porque cuando un gallego crece, toda Galicia crece.